Mi primer viaje a Islandia

Mi primer viaje a Islandia

Elisabeth Ortega, Account Manager en Iceland Travel
Elisabeth Ortega, Account Manager en Iceland Travel
marzo 2021

Elizabeth Ortega es directora de una de las principales agencias receptivas de Islandia. Viajó a la isla de hielo y fuego hace más de 25 años y tal fue el impacto que este viaje a Islandia le causó, que decidió volver, esta vez para quedarse. En este post nos descubre cómo fue su primer viaje a Islandia, el viaje que cambió su vida para siempre.

Los paisajes que nos dejan perplejos de admiración en Islandia son innumerables y no podrás llegar a imaginar tanta belleza hasta que no lo compruebes tú mismo. Ven y comprueba todo lo que te cuento. Hay lugares maravillosos en todo el mundo, pero viajar a Islandia dejará en tu memoria un sinfín de recuerdos extraordinarios. Seguro que si viajas a Islandia, pensarás como yo, ¡tendré que regresar! 

Descubriendo un nuevo mundo

Era un verano cálido en Europa cuando decidí viajar a Islandia por primera vez. Tomé un avión desde París, donde vivía en aquel entonces. En un vuelo de poco más de 3 horas, llegué a un destino completamente desconocido.  Cuando el avión se acercaba, miraba con incredulidad el lugar que era mi destino. Nunca había visto desde el aire un paisaje tan impresionante y diferente a otros lugares que había visitado antes.  Soy originaria de América Latina y para mí era fascinante la oportunidad de poder descubrir un nuevo mundo tanto geológica como culturalmente.  
 
En julio de 1995 llegué a Islandia, una isla situada al sur del círculo polar ártico, en medio del océano Atlántico. Un viaje de 15 días en grupo alrededor del país y con un fabuloso guía islandés, me hizo descubrir la fantástica naturaleza que ofrece la isla tanto en el interior como en la zona costera.    

El viaje que me cambió la vida

Durante mi viaje a Islandia, cada día la expectativa crecía pues, aunque parecía imposible, cada lugar al que llegaba era incluso mejor que el anterior. Al término de dos semanas, nuestro viaje terminó en la capital, Reykjavik. De algo estaba muy segura después del impresionante viaje a Islandia y era que el deseo de regresar a este maravilloso país siempre permanecería en mi mente, pues sabía que me quedaba mucho paisaje y cultura por descubrir. No solo la naturaleza islandesa dejó una huella positiva en mi memoria sino también los generosos y amigables habitantes. El deseo de volver fue creciendo en mi interior hasta que me di cuenta de que éste era mi lugar, quería quedarme y así lo hice. Vivo en Islandia desde 1996 y hasta el día de hoy y después de tantos años, no deja de impresionarme cada lugar que visito. Puede ser un lugar nuevo o el mismo lugar que ya he visitado antes, siempre me impresiona la grandeza de la naturaleza de Islandia.    

La imposibilidad de escoger

Es difícil para mí escoger un lugar favorito en la isla, porque cada región es diferente y porque, a pesar de tantos años y viajes por Islandia aún me faltan rincones del país por descubrir. 
 
En el sureste y en el noroeste nos encontramos con lugares marcados por la gran actividad volcánica. En los extremos oeste y este encontramos los magníficos fiordos decorados con montañas rocosas esculpidas por los glaciares y el mar con formas increíbles.  Todas estas regiones nos brindan paisajes diferentes, pero igualmente espectaculares.     

Las maravillas del sur

Soy guía turística y puedo decir, sin duda, que en cada viaje la naturaleza grandiosa que ofrece Islandia me sorprende como si fuera la viera por primera vez. Es casi imposible escoger un lugar favorito en esta isla de hielo y fuego, son tantos los lugares que podría enumerar. Como no puedo nombrar todos los atractivos naturales voy a contaros lo que encontraríais en un viaje por el sur de Islandia, comenzando con un pueblo muy pequeño llamado Vik í Mýrdal,  al cual podríamos llamar puerta de entrada a la costa sur del país. 

Vik í Mýrdal está ubicado en la carretera de circunvalación principal de la isla, a 180 kms de distancia de Reykjavik.   Con apenas 300 habitantes, Vik es un importante centro de servicios para los habitantes y visitantes de esta región. Es la población situada más al sur de la isla y el único pueblo pesquero islandés que no tiene puerto.  
 
Cerca de Vík encontramos varias de las maravillas naturales de la región del sur.  A pocos kilómetros de distancia antes de llegar a Vík, encontramos dos de las cascadas más bonitas de la zona: Seljalandsfoss y Skógarfoss, las dos con alturas similares 62 y 60 metros y con una caída de agua espectacular. La primera la podemos ver de frente y también por detrás, ya que un pequeño sendero nos permite visitarla en los dos sentidos. La segunda normalmente está siempre decorada con un bonito arco iris.  

Vík está situado al sur de Myrdalsjökull, el cuarto glaciar más grande de Islandia. En este glaciar se pueden realizar actividades como paseos en motos de nieve, excursión en 4x4 o caminatas con crampones. Esto depende del gusto de cada uno y de la aventura o experiencia que queramos disfrutar. Siguiendo con las atracciones cercanas a Vík podemos nombrar Reynisfjará. La preciosa playa de arena negra es tan especial que te deja sin aliento. No puedes imaginar una playa de arena volcánica negra con tanta belleza y misterio, decorada con grandes columnas de basalto que sobresalen del mar. Por su espectacular belleza, Reynisfjara fue clasificada hace algunos años como una de las playas más bonitas del planeta. En esta zona encontramos igualmente el conjunto de columnas hexagonales basálticas de Háksanef.  Si disponemos de más tiempo durante nuestro viaje a Islandia, es aconsejable desplazarse hasta el Parque nacional de Skaftafell. Aquí es primordial hacer una caminata de aproximadamente 2 horas para llegar hasta Svartifoss o cascada negra, que ofrece un paisaje diferente. Svartifoss se encuentra rodeada de columnas basálticas negras de origen volcánico, el paisaje es simplemente espectacular. Esta es la oportunidad de acercarse un poco a un glaciar. Una caminata de aproximadamente una hora y media a través de un pequeño sendero, nos acerca hasta la lengua glaciar Skaftafellsjökull. Las dos experiencias son casi obligatorias y nos sorprenderán por los paisajes increíbles que nos ofrecen.  

Dos países en uno

Viajar a Islandia nos ofrece experiencias completamente diferentes dependiendo de la época del año, pues el paisaje cambia radicalmente en función de la estación. En verano, la luz natural permanece durante las 24 horas ofreciéndonos la belleza del cielo con sus colores que varían del amarillo al rojo por efecto del sol de medianoche. En invierno, los días son cortos pero la nieve y las auroras boreales ofrecen un paisaje mágico e indescriptible que nos deja sin aliento.    

Viajar a Islandia desde Europa es sencillo pues se encuentra a pocas horas en vuelo. Decídete ya y reserva tu viaje a Islandia y descubre por ti mismo la maravilla de paisajes naturales que esta isla tiene para ofrecerte.

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