Sostenibilidad | Icárion

Sostenibilidad

SOSTENIBILIDAD

ICÁRION nace orgullosa de formar parte del ADN de IBEROSTAR, la compañía hotelera española más comprometida con el medioambiente. Con más del 80% de hoteles en primera línea de playa, la compañía centra sus objetivos en la conservación de mares y océanos para contribuir a un turismo cada vez más sostenible.

Siendo conscientes que el planeta nos necesita, no entendemos el turismo si no es sostenible. Nuestros objetivos de crecimiento económico están alineados con nuestros objetivos sobre los tres ejes de la sostenibilidad: el social, el económico y el ecológico. Por esa razón, la sostenibilidad forma parte de ICÁRION desde sus inicios con la intención que nuestros pasajeros se sientan también parte de la solución.

Entre otras medidas que forman parte de las líneas maestras de nuestro código de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) destacan:

  • Mantener una relación de confianza basada en el respeto y el beneficio mutuo con nuestros proveedores alrededor del mundo, priorizando la colaboración con proveedores locales para contribuir a generar valor a las comunidades donde operamos.
  • Reducción del uso de plástico en nuestras oficinas.
  • Digitalización de todos los procesos internos, con lo que evitamos utilizar papel o tóner de impresoras.
  • Eliminación de catálogos impresos, editándolos exclusivamente de forma virtual en nuestra web. Además de ahorrar toneladas de papel y la huella de CO₂ que provoca su transporte y distribución, nos permite mostrar nuestra programación siempre actualizada.
  • Sustitución de la documentación de viaje tradicional por una documentación digital a través de nuestra APP de viajeros, evitando así un alto consumo de papel, transporte, fabricación y consumo de plástico de bolsas, a la vez que aportamos un formato más cómodo e interactivo de información y servicios online.

COMPENSACION HUELLA DE CO₂

La actividad turística tiene también un impacto negativo en el cambio climático debido, entre otros motivos, a la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, especialmente durante el transporte aéreo.

Es por ello por lo que, además de contar con los procesos internos más sostenibles, en ICÁRION hemos implantado una política de compensación de CO₂ por la que todos nuestros viajes incluyen -sin coste adicional para nuestros pasajeros- la compensación de las emisiones de sus vuelos por medio de la reforestación y conservación de bosques en diferentes lugares del mundo. Para este objetivo destinaremos, a tres proyectos diferentes, los fondos económicos necesarios en proporción a las toneladas de CO₂ emitidas por los vuelos de todos nuestros pasajeros.

¡Un pasajero ICÁRION es un viajero responsable!

Proyecto de reforestación TIST (Uganda)

El primero de estos proyectos de compensación de la huella de CO₂ es un ambicioso proyecto de reforestación en Uganda, donde cerca de 22.000 granjeros de hasta 1.600 comunidades diferentes son ayudados a plantar 8 millones de árboles en sus propios terrenos reteniendo así su propiedad y los frutos que de ellos obtienen. Se beneficia de la misma acción por lo tanto la sociedad local, su economía y el medioambiente.

Proyecto Bosque Comunitario de Luangwa (Zambia)

El segundo proyecto es el Bosque Comunitario de Luangwa en Zambia, que es un gran proyecto de conservación de bosques validado por la Climate Community and Biodiversity Alliance Standard (CCBA) con la más alta puntuación (Triple Gold) por su excepcional impacto en la comunidad, el clima y la biodiversidad. Para conseguir frenar la deforestación no planificada, el proyecto aborda los factores socioeconómicos subyacentes de la deforestación: la agricultura de subsistencia y la recogida de carbón y leña. El proyecto incentiva a las comunidades a mitigar la deforestación creando un claro vínculo con los beneficios del proyecto mediante la introducción de pagos basados en el rendimiento.

Programa de reforestación en Kenia

El Programa Internacional de Plantación de Árboles en Pequeños Grupos (TIST, por sus siglas en inglés) tiene actualmente en Kenia 77.158 participantes, procedentes de 3.047 pueblos, que han plantado más de 10 millones de árboles y 4,6 millones de plantones. La capacitación de las mujeres es el núcleo del programa TIST en Kenia. Las mujeres tienen por primera vez la oportunidad de obtener sus propios ingresos, ser independientes y seguir sus aspiraciones. En Kenia, las mujeres participantes representan la tercera parte del total de participantes en el TIST. Para potenciar aún más la capacitación de las mujeres, los no propietarios, la mayoría de las veces mujeres y jóvenes, pueden firmar un contrato de carbono con el propietario de la tierra, lo que permite plantar árboles y recibir el 70% de los ingresos de los créditos de carbono y los productos de los árboles. Esto no sólo permite la inclusión y la igualdad de oportunidades para todos, independientemente género o estatus social, sino que también es crucial para aliviar la pobreza entre los más vulnerables.

Los participantes en TIST son dueños de la tierra y de los árboles, y pueden elegir ellos mismos qué especies de árboles plantar en función de sus necesidades. Los agricultores reciben un pago por árbol cada año, además de un 70% de los ingresos por la venta de los créditos de carbono que estos árboles producen como pago directo en efectivo. Además, cada árbol plantado crea un valor adicional de 8 dólares para los agricultores. Esto incluye frutos, nueces, forraje, medicinas tradicionales, productos de madera sostenibles y leña (de árboles muertos y raleados). El proyecto lucha contra la pobreza proporcionando a los participantes ingresos procedentes de los créditos de carbono y beneficios de desarrollo sostenible estimados en más de 3.000 euros por persona.

Mediante dicha aportación, controlada y auditada por una organización sin ánimo de lucro, nuestros clientes podrán volar a sus destinos de vacaciones con la tranquilidad que su viaje en avión no dejará ninguna huella en el planeta pues esta queda compensada ampliamente por la aportación de ICÁRION a dichos proyectos.