comida típica de Jordania

Gastronomía jordana: aromas, especias y hospitalidad

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Berta Magallanes Blanco, Agente de Viajes en Bivestour

julio 2025

Berta Magallanes Blanco se define como una persona curiosa y apasionada por la vida. Su lema es disfrutar del momento, sumergirse en la cultura y en las experiencias que brindan los viajes, las personas y, sobre todo, la gastronomía. Reside en Boiro, un pintoresco pueblo marinero de la costa gallega, conocido por la calidad de sus mejillones, sus animadas fiestas y el buen hacer de su gente. Trabaja como agente de viajes en Bivestour, lo que le permite mantener un contacto directo con el público y organizar viajes en los que transmite su experiencia y entusiasmo por descubrir el mundo.

Índice

  1. Un delicioso viaje a Jordania
  2. Jordania y su gastronomía
  3. Conversaciones entre especias
  4. La gastronomía como símbolo de hospitalidad
  5. Los sabores del desierto
  6. Algo dulce de postre
  7. Lo que me traje de Jordania no cabe en la maleta

Un delicioso viaje a Jordania

Recientemente tuve la ocasión de visitar Jordania de la mano de Icárion, recorriendo lugares tan extraordinarios como Petra, Wadi Rum o el Mar Muerto. Descubrí una riquísima historia, cultura y, para mi sorpresa, gastronomía.

Cuando pensaba en Jordania, me imaginaba sonriendo embobada frente al edificio del Tesoro en Petra, recorriendo en 4x4 el inmenso desierto de Wadi Rum o flotando en las saladas aguas del Mar Muerto,pero lo que no me imaginaba era que iba a disfrutar de cada parada, cada deliciosa pausa para descubrir un aluvión de platos nuevos, de exquisito sabor.

Aunque, claro, cuando estás de viaje en un país tan increíble como Jordania, todo sabe mejor.

Tesoro de Petra

Jordania y su gastronomía

Como buena gallega que soy, cada vez que viajo me dejo llevar, cumpliendo el dicho: “A donde fueres, haz lo que vieres”.

Dicen que, para conocer un país a fondo, hay que conocer su gastronomía. Y Jordania, además de ser un país lleno de historia y cultura, ofrece una experiencia culinaria única que te sorprenderá. Su cocina, influenciada por tradiciones árabes, mediterráneas y beduinas, destaca por sus sabores intensos, ingredientes frescos y una generosidad y hospitalidad que son sinónimo de celebración.

Si tienes la suerte de ser invitado a la mesa de un jordano, comprobarás que la hospitalidad es un valor cultural esencial. La hospitalidad en Jordania no es solo una costumbre, sino una forma de construir comunidad y mostrar respeto y compartir comida es una expresión de afecto. Los anfitriones insisten en que los invitados coman en abundancia, y es común que los platos se sirvan en grandes cantidades. El momento de la comida es también una oportunidad para contar historias, reír y fortalecer vínculos.

Conversaciones entre especias

Es muy común que los jordanos ofrezcan té o café a los visitantes como gesto de respeto, calidez y apertura. No es raro entrar en una pequeña tienda en busca de alguna especia y terminar disfrutando de un té con el dueño.

Creo que nunca podré olvidar el momento en que entré en una tiendita de especias para comprar algo de pimienta, de esa que viene en bolitas de colores.Un encantador dependiente —que resultó ser el dueño— se empeñó en invitarme a un té de cardamomo mientras preparaban mi compra, primorosamente envuelta. Me contó que venía de Aqaba y que era un orgulloso beduino. Me habló de su familia, de cómo sus padres aún se dedicaban al pastoreo de cabras y ovejas, y de cómo él había decidido salir del desierto en busca de una vida más cómoda. Me confesó que echaba de menos el desierto y esa vida tribal, donde los clanes permanecen unidos y no hay nada tan importante como la convivencia con la familia y los vecinos.

Cuando me quise dar cuenta, había pasado casi una hora y llevaba montones de bolsas de té, café y otras especias.

De regreso en Galicia, tengo todas esas especias en mi cocina, pero en mi memoria atesoro los momentos compartidos con aquel amable beduino, que me recordó lo que es la verdadera hospitalidad.

Bazar tienda de especias árabes

La gastronomía como símbolo de hospitalidad

Compartir la comida es una forma de mostrar afecto y bienvenida. Los platos suelen servirse en grandes cantidades, y es habitual que insistan en que el invitado repita. No creo que haya un ser humano en el mundo que pueda quejarse de pasar hambre en la mesa de un jordano.

De entrada, te servirán un generoso surtido de pequeños platos —para abrir el apetito, dicen—. Lo cierto es que solo con eso podrías comer durante una semana. Suelen incluir hummus, mutabbal, tabbouleh, falafel… todos acompañados de un riquísimo pan de pita, que también se utiliza para envolver la carne que te servirán a continuación. Tampoco faltará el arroz, otro elemento esencial de la comida jordana. A continuación, llegarán los platos principales. Serás el invitado de honor en un festival de carnes cocinadas de diferentes maneras: shawarma, kebabs o asados.

Es muy posible que pruebes el Mansaf, considerado el plato nacional de Jordania,que consiste en cordero cocido lentamente en una salsa de yogur y servido sobre arroz. Más que un plato es una tradición, símbolo de hospitalidad y orgullo nacional.

tabbouleh ensalada típica árabe

Los sabores del desierto

Si hablamos de gastronomía jordana, tenemos que hablar de la cultura beduina, que sigue muy viva, reflejándose en sus platos y fusionando sabores y técnicas culinarias ancestrales.

Uno de los mejores momentos del viaje fue la noche en el inmenso desierto de Wadi Rum, una reserva natural protegida que ofrece un paisaje espectacular, con dunas doradas y arcos de piedra impresionantes, inspiración de innumerables películas.

Los beduinos han habitado Wadi Rum durante siglos, adaptándose a su entorno extremo con sabiduría, resiliencia y una hospitalidad legendaria. Hoy en día, muchos de ellos comparten su estilo de vida con los viajeros a través de experiencias auténticas, que incluyen un vistazo a su cocina tradicional.

Una de las experiencias culinarias más espectaculares del viaje fue la cena en Wadi Rum, donde pudimos disfrutar del plato estrella de la cocina beduina: el zarb.El zarb es una barbacoa beduina subterránea, en la que se cocinan carnes y verduras en un hoyo cavado en la arena del desierto que actúa como horno natural. Los alimentos se cocinan lentamente en su propio jugo, lo que da como resultado una carne tierna, jugosa y llena de sabor. El proceso dura varias horas, lo que evita que se queme y permite una cocción uniforme. El momento en que el cordero se desentierra es toda una celebración. Se sirve acompañado de pan de pita, arroz, ensaladas frescas y yogur. El banquete suele terminar con música y bailes bajo las estrellas.

típica barbacoa jordana en el desierto, zarb

Algo dulce de postre

Los jordanos son golosos… y quién no. De hecho, sería impensable terminar una comida en Jordania sin algo dulce o algún postre bañado en almíbar.

De todos los que probé, me quedo con dos: el famoso baklava, un delicioso pastel de hojaldre relleno de pistacho y empapado en miel o almíbar; y el kanafeh, un pastel de queso árabe bañado en un jarabe dulce a base de azúcar. Los ingredientes estrella de estos postres son el azúcar, el queso, el pistacho, el agua de rosas y el kaymak, una tradicional crema espesa que aporta una textura suave y untuosa.

Y, por supuesto, el postre debe ir acompañado de una buena taza de té o de café con salvia o cardamomo, muy popular y digestiva.

Baclava, típico dulce árabe

Lo que me traje de Jordania no cabe en la maleta

De mi viaje a Jordania me quedo con el silencio del desierto de dunas del Wadi Rum; con los inmensos edificios esculpidos en la roca de la ciudad rosa de Petra; con la sensación de flotar en el Mar Muerto. Pero, sobre todo, me quedo con la hospitalidad de los jordanos: esa maravillosa gente que nos recuerda la importancia de la familia, de los amigos, de los vecinos, de dedicar tiempo a hablar, a reír, a compartir… la importancia de estar conectados con otro ser humano y no con una pantalla de móvil.

Me quedo con todas las experiencias vividas alrededor de una mesa, con un café de cardamomo en la mano.

recipiente tradicional de café en Petra

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