5 motivos por los que nunca deberías realizar un safari en Kenia

5 motivos por los que nunca deberías realizar un safari en Kenia

Lola Mellado, Product Manager África de Icárion
Lola Mellado, Product Manager África de Icárion
febrero 2021

Product Manager para África y Oriente Medio en Icárion, Lola lleva más de 15 años trabajando en el sector turístico, pero sintió la llamada de África mucho antes. Llevaba toda su vida soñando con hacer un safari y cuando por fin en 2008 tuvo la oportunidad de viajar a Kenia su vida cambió para siempre. Dejó su trabajo como periodista y luchó hasta conseguir una oportunidad como especialista en el continente del que se había enamorado. Siempre está planificando su próximo viaje a África.

Sé que muchos de vosotros sentís la llamada de África, pero antes de animaros a hacer un safari es importante saber que existe una maldición que afecta a una gran mayoría de los viajeros que osa adentrarse en el continente más desconocido, fascinante e inhóspito de la Tierra. Resulta que, a veces, África se introduce en tus venas y, si esto pasa, parte de tu corazón se queda allí y sientes que necesitas regresar una y otra vez. Hay infinidad de motivos para negarse en rotundo a hacer un safari. Estos son sólo unos pocos.

Son demasiadas emociones

Estás de vacaciones, uno busca tranquilidad. Vas en el 4x4 recorriendo la Reserva Nacional de Samburu tan relajado, hablando de tus cosas con el guía y, de repente, te deja de hablar, te ignora y se pone tenso. Y tú, claro, te tensas también porque sientes que algo va a pasar. Y abres los ojos que parece que se te van a salir de las órbitas y ahora ponte a buscar la cámara y prepárala porque, naturalmente, va a ser una de las mejores fotografías de tu vida y no te la puedes perder. Y entonces aparece qué, ¿un leopardo?, ¿leones?, ¿una manada de elefantes?, ¿un rinoceronte? Es imposible saberlo. Llegas al Elephant Bedroom Camp para descansar y aquello está rodeado de elefantes. Por lo menos han acertado con el nombre.

 Y ahora te diriges hacia el Parque Nacional del Monte Kenya y el paisaje cambia radicalmente. Ahora es verde, exuberante, lleno de vida, ¿te has teletransportado al Trópico?, ¿qué está pasando? Y este hotel, el Fairmont Mount Kenya Safari Club, con todo el glamour del cine clásico de Hollywood, ¿ahora resulta que eres una estrella? ¿Va a venir alguien a pedirte un autógrafo? Espero que hayas elegido nombre artístico.   

No hay 2 días iguales

Tranquilidad. Es un nuevo día y sigues hacia el Lago Nakuru, llegas y te encuentras con un paisaje casi irreal. Es un denso bosque con un increíble lago en el centro donde las ramas de los árboles se reflejan en el agua cristalina. La luz no se parece a nada que hayas visto antes, le confiere un aspecto mágico. Pero bueno, ¿esto es un safari por Kenia o un dibujo de Tim Burton? Encima es un paraíso para las aves, no sólo para los flamencos que le dieron fama, de ahí su sobrenombre “el lago rosa”, hay cientos de especies, no te va a dar tiempo a verlas todas. ¿En serio eso es un león en un árbol? ¿Y de dónde sale tanto rinoceronte? Te habían dicho que estaban en peligro de extinción.

Al día siguiente te crees que ya sabes de qué va la cosa. Te lo vas a tomar con calma. Te equivocas. Tienes un día tan lleno de emociones que ya no te acuerdas de cuándo pasó qué. Menos mal que has traído suficientes tarjetas de memoria para la cámara y, si todo falla, siempre puedes utilizar tu teléfono móvil. Al menos ya has llegado al Mara Engai, tu alojamiento con unas vistas perfectas de la sabana, y resulta que te han preparado un sundowner al atardecer en su exclusivo mirador, con bebida y aperitivos y, claro, cómo vas a decir que no. Y ahí estás, viendo atardecer en el Masai Mara, durante tus vacaciones soñadas en Kenia, con una cerveza Tusker en la mano, cuando tus planes eran irte derecho a la cama. Esto no es normal.

La tristeza de regresar

Y por fin, ha llegado tu último día y no puedes soportar la tristeza en tu corazón. Nunca te ha pasado esto antes, no te has ido y ya estás pensando en volver. A lo mejor el año que viene puedes planear un recorrido por Tanzania, o Zimbabwe, o Botswana o Namibia. Tantas opciones, ¿cómo te vas a decidir? En el vuelo de vuelta vas leyendo otra guía de algún país de África…. Estás perdido.

 

Es imposible hacer una selección de fotos

Ya estás en casa, te crees que ha acabado, pero no. Toca revisar las 8.000 fotografías que has tomado. Hay miles de fotos perfectas. ¿Se puede saber cómo vas a hacer una selección para Instagram? Vas a estar colgando fotos de este viaje durante años. Miles de posts por delante, es agotador. Ánimo, al menos te van a dar muchos likes. 

 

Llega la obsesión

Si a pesar de todo lo que te he contado has decidido hacer un safari en África, ya no hay vuelta atrás, África está en tus sueños, el recuerdo te persigue también estando despierto y no puedes dejar de hablar de ello, de revisar las fotos una y mil veces, tus amigos empiezan a preocuparse por ti, tu familia no te entiende y tú sólo puedes pensar en volver. Ya estás preparando tu próximo viaje y sabes que no será el último, ya eres suyo. Sólo espero, querido lector, que recuerdes que yo te lo advertí.

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