Ciudad de México (Media pensión)
Desayuno. Emprendemos una excursión hacia uno de los sitios arqueológicos más impresionantes del continente: Teotihuacán, conocida como la ciudad donde los hombres se convierten en dioses. En este lugar majestuoso, recorremos el Templo de Quetzalcóatl, cuya fachada está decorada con enormes cabezas de serpientes emplumadas; la Pirámide del Sol, uno de los monumentos más grandes del mundo antiguo; y la Pirámide de la Luna, que domina la Calzada de los Muertos con una presencia imponente.
Tras la visita, disfrutamos del almuerzo y regresamos a la capital para conocer el recinto religioso más importante del país: la Basílica de Guadalupe, santuario que recibe millones de peregrinos cada año y que resguarda la venerada imagen de la Virgen del Tepeyac.
Por la tarde, realizamos un recorrido a pie por el Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad. En esta época del año, las calles, balcones y plazas lucen decorados con altares, flores, papel picado y ofrendas dedicadas al Día de Muertos, brindando una atmósfera mágica, colorida y profundamente simbólica.