Ciudad de origen - Dublín
Vuelo desde tu ciudad de origen, si se solicitan los vuelos. Llegada a la capital irlandesa. Traslado al hotel. El resto del día queda libre para comenzar a explorar la ciudad a tu ritmo, pasear por sus calles animadas o relajarte en alguno de sus acogedores cafés. Descubra la gastronomía local por cuenta propia. Dublín, la capital de Irlanda, es una ciudad vibrante que combina historia, cultura y modernidad. Pasear por sus calles es descubrir joyas como el Trinity College, con su famosa biblioteca, y el animado barrio de Temple Bar, lleno de música y arte. El Phoenix Park, uno de los parques urbanos más grandes de Europa, ofrece naturaleza en pleno corazón de la ciudad. Dublín también destaca por sus casas georgianas, sus museos y su ambiente acogedor. La ciudad invita a disfrutar de sus tradicionales pubs, donde la música en vivo y la cerveza Guinness son protagonistas. Además, es ideal para explorar a pie, con rincones llenos de historia vikinga y medieval. La visita a una destilería de whiskey permite conocer una parte esencial de la cultura irlandesa. Dublín es el punto de partida perfecto para descubrir Irlanda, con una mezcla única de tradición y energía contemporánea. Alojamiento en hotel en el condado de Dublín.