Kempten - Neuschwanstein - Oberammergau - Linderhof - Abadía de Ettal - Múnich
Desayuno en el hotel. El día comienza con una visita al majestuoso Castillo de Neuschwanstein, una de las construcciones más emblemáticas de Alemania y símbolo del romanticismo bávaro. Mandado edificar por el rey Luis II, conocido como el “Rey Loco”, este castillo parece sacado de un cuento de hadas, con sus torres blancas y su ubicación privilegiada entre montañas y bosques. Su arquitectura y su historia fascinan a los visitantes, convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados del país. A mediodía, el recorrido continúa hacia Oberammergau, un pintoresco pueblo famoso en todo el mundo por su representación de la Pasión de Cristo, que se celebra cada diez años, y por su tradición artesanal. Sus casas decoradas con frescos y su ambiente cultural hacen de la visita una experiencia única. Por la tarde, se visitará el Palacio Linderhof, otro de los tres castillos construidos por Luis II de Baviera. Es el único en el que el monarca residió de manera prolongada, y destaca por su refinada decoración interior y sus jardines de inspiración francesa. La jornada prosigue con una breve parada en la abadía benedictina de Ettal, un importante centro espiritual y arquitectónico, antes de continuar hacia la vibrante ciudad de Múnich, destino final del día. Alojamiento.