Ciudad de origen - Praga
Vuelo desde la ciudad de origen, si se solicitan los vuelos. Llegada a Praga. Traslado al hotel. Capital de la República Checa y una de las ciudades más hermosas y, culturalmente hablando, de las más ricas de Europa Central. Situada a orillas del río Moldava, Praga ha sido, durante siglos, un importante centro político, cultural y económico y eso ha quedado reflejado en cada rincón de la ciudad. Fundada en el siglo IX, la ciudad ha vivido diferentes periodos históricos, desde el reino medieval de Bohemia hasta la era comunista y posterior transición a la democracia. Uno de los mayores atractivos de Praga es su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre sus monumentos, destacan el famoso Reloj Astronómico en la plaza de la ciudad vieja, que atrae a miles de turistas a diario con su espectáculo mecánico de las campanadas que suenan cada hora desde el año 1410. Este reloj medieval es famoso por su belleza y complejidad, con una esfera astronómica que muestra las posiciones del sol y de la luna. Al sonar las campanadas las figuras mecánicas representadas como apóstoles, se asoman a las ventanas. Muy cerca encontrarás el Puente de Carlos, una obra maestra del siglo XIV que conecta la Ciudad Vieja con el pintoresco barrio de Mala Strana. Otro monumento emblemático, y símbolo de la ciudad, es la Catedral de San Vito, dentro del Castillo de Praga, con vistas espectaculares. El castillo fué residencia de los reyes de Bohemia y ahora del presidente de la República Checa. La vida cultural en Praga es vibrante, con una amplia oferta de museos, galerías, teatros y salas de conciertos. Son célebres por su contribución a la ópera y al ballet el Teatro Nacional y el teatro Estates. Por su parte, el Museo Nacional y el Museo de arte Moderno hacen las delicias de los visitantes. Con respecto a la gastronomía, basada en carnes, patatas, repollo y deliciosas sopas, destacando platos como el goulash, la Svíčková (estofado de carne con salsa de creama) o el schnitzel (empanado de carne). Para los más golosos, la repostería típica es una mezcla de tradición checa y dulces de influencia europea. Un dulce muy popular, aunque su origen en húngaro, es el trdelník (bizcocho enrollado en un palo). Y, por supuesto, las cervezas artesanales, consideradas unas de las mejores del mundo. Alojamiento.