Cracovia
Desayuno en el hotel. Día libre para descubrir esta joya medieval por tu cuenta y su agradable y siempre animado centro histórico peatonal. Pasea por la Plaza del Mercado, considerada la más grande de Europa, rodeada de coloridas fachadas y cafés con encanto. Admira la Basílica de Santa María, el Castillo de Wawel y explora el barrio judío de Kazimierz, hoy convertido en un vibrante centro cultural lleno de galerías, restaurantes y murales. Disfruta de la gastronomía local probando pierogi, sopas tradicionales o dulces típicos en alguno de sus acogedores restaurantes. Opcionalmente, podrás realizar una excursión al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, construido en 1940, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este lugar, símbolo universal de la memoria, invita a la reflexión sobre las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial. La visita incluye los barracones, las cámaras y exposiciones históricas que narran la vida de las víctimas y la magnitud del Holocausto. Por la tarde, tiempo libre para seguir descubriendo Cracovia: pasea por sus parques, visita museos como la Fábrica de Schindler o simplemente disfruta del ambiente único de esta ciudad que combina historia, arte y tradición. Alojamiento.