Saint-Malo - Rennes - Nantes - La Rochelle
Desayuno en el hotel. Salida hacia La Rochelle, realizando una parada en Rennes, capital de Bretaña, conocida por su encantadora combinación de tradición y modernidad. Sus calles medievales conviven con arquitectura contemporánea, creando un ambiente vibrante y culturalmente rico. A continuación, visita de Nantes, ciudad dinámica y creativa, donde destaca el imponente Castillo de los Duques de Bretaña, testigo de siglos de historia y símbolo del poder regional. Por la tarde, llegada a La Rochelle, ciudad costera con un animado puerto atlántico que refleja su rica historia marítima. Sus torres medievales, muelles y ambiente marinero ofrecen una experiencia única. Alojamiento.