Opatija - Rovinj - Pula - Opatija
Después del desayuno, el día se dedica a explorar la península de Istria. La primera parada será Rovinj, uno de los destinos más emblemáticos de Croacia. Este encantador pueblo pesquero destaca por sus casas de colores junto a la costa y la iglesia barroca de Santa Eufemia, que domina el casco antiguo desde lo alto de la colina. Sus calles adoquinadas, ambiente artístico y aire mediterráneo lo convierten en un lugar pintoresco y lleno de encanto. Por la tarde, el recorrido continúa hacia Pula, en el extremo sur de la península, donde se aprecia la huella del Imperio Romano. Entre los vestigios más importantes se encuentran el Arco de los Sergios, antigua puerta de entrada, el Templo de Augusto, reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial, y el impresionante anfiteatro romano, uno de los seis más grandes del mundo. A pesar de sus casi 2.000 años, sigue activo como sede de conciertos, obras teatrales y festivales de cine en verano. Noche en Opatija.