Frankfurt - Heidelberg - Estrasburgo
Desayuno en el hotel. Traslado a Heidelberg, una joya histórica situada a orillas del río Neckar. Esta ciudad es famosa por su majestuoso castillo, una imponente fortaleza que domina el valle desde lo alto y ofrece vistas espectaculares. El Castillo de Heidelberg, con sus estilos arquitectónicos renacentistas y góticos, alberga el Gran Tonel de vino y el Museo de Farmacia, convirtiéndose en una parada imprescindible para los amantes de la historia y la cultura. Heidelberg también destaca por ser la ciudad universitaria más antigua de Alemania, fundada en 1386, lo que le confiere un ambiente joven y vibrante que se mezcla con su encanto medieval. Después de explorar Heidelberg, el viaje continúa hacia Estrasburgo, capital de la región de Alsacia en Francia. Esta ciudad, sede del Parlamento Europeo, combina a la perfección la elegancia francesa con la tradición alemana. Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está lleno de canales, casas con entramado de madera y la impresionante Catedral de Notre-Dame, una obra maestra del gótico. Estrasburgo también es conocida por su gastronomía alsaciana, sus vinos blancos y su ambiente acogedor. Es un destino que cautiva tanto por su belleza arquitectónica como por su relevancia cultural y política en Europa. Alojamiento.