Pekín (Media pensión)
Desayuno. Comenzamos la visita de la ciudad explorando el Palacio Imperial, conocido como la Ciudad Prohibida, un extraordinario complejo que fue residencia de los emperadores durante siglos. Sus imponentes murallas, edificios de tonos rojos y techos dorados reflejan la grandeza de la China imperial. Pasear por sus patios, salas y jardines permite adentrarse en su historia y simbolismo.
Continuación hacia la majestuosa Plaza de Tiananmén, una de las más grandes del mundo, y el Templo del Cielo, lugar sagrado donde los emperadores de las dinastías Ming y Qing realizaban rituales para asegurar buenas cosechas.
Degustación de té en una casa tradicional. Alojamiento.
Cena en restaurante con el famoso pato laqueado.