Ponta Delgada. Día libre
Desayuno. Día libre. Recorrer Ponta Delgada a pie te permite sumergirte en la esencia de la ciudad. Puedes comenzar por el centro histórico, en las Puertas de la Ciudad, y seguir por sus tranquilas calles empedradas, plazas y edificios de estilo colonial portugués que evocan siglos de historia. Detrás del fuerte encontrarás el hospital, antiguo monasterio franciscano, y la iglesia de São José, construida a inicios del siglo XVII sobre una capilla del XVI. Esta iglesia de tres naves es el mayor edificio sacro del archipiélago.
También merece una visita el Mercado da Graça, siempre lleno de actividad desde 1848. Después, puedes dirigirte al puerto, pasear por el paseo marítimo y relajarte escuchando el mar en parques como el Jardín de António Borges.
En la gastronomía destacan los pescados y verduras locales, con platos sencillos y sabrosos como el bacalhau a la brasa, el atún y los mariscos. No olvides probar el Queijo de São Jorge y, para los más golosos, los pasteles de crema y el bolo lêvedo, un pan dulce típico de las Azores.