Saint‑Benoît
Día libre.
Al amanecer, la niebla suele abrazar el bosque, creando un ambiente misterioso y sereno. Los caminos alrededor del lago permiten contemplar cómo la vegetación se refleja sobre el agua, y los senderos más elevados muestran panorámicas del valle oriental. Esta parte de la isla es ideal para quienes disfrutan de paseos pausados, observación de aves y momentos de silencio profundo. El entorno es fresco, verde y con un carácter muy distinto al de la costa: una naturaleza más cerrada, húmeda y vibrante, que invita a desconectar y respirar con calma. Alojamiento.