Split
Desayuno en el hotel. Hoy el itinerario ofrece una pausa perfecta para disfrutar de un día libre en Split, una ciudad vibrante a orillas del Adriático que combina historia, cultura y encanto mediterráneo. Este tiempo libre es ideal para descansar, relajarse en sus terrazas frente al mar o continuar explorando a su propio ritmo las callejuelas del casco antiguo, donde se respira la herencia romana y veneciana. Podrán pasear por el Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, descubrir rincones llenos de vida, probar la gastronomía local o simplemente disfrutar del ambiente único que caracteriza a Split. Para quienes deseen aprovechar al máximo la jornada, se ofrecen excursiones opcionales. Una de ellas es la visita a la isla de Hvar, famosa por sus playas de aguas cristalinas, su arquitectura veneciana y su animado ambiente mediterráneo. Otra opción es el santuario de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina, uno de los lugares de peregrinación mariana más importantes del mundo, que atrae a visitantes por su espiritualidad y tranquilidad. Ambas experiencias son ideales para quienes buscan descubrir más allá de la costa dálmata. Al finalizar el día, regreso al hotel y alojamiento en Split, donde podrán descansar y prepararse para continuar el recorrido por la fascinante Croacia.