Mababe (Todo incluido)
Un día completo en el campamento suele comenzar al amanecer, alrededor de la fogata, con la primera y esencial taza de té o café, acompañada de un desayuno ligero con cereales, tostadas, fruta y bizcochos. La salida se realiza tan pronto como está permitido, para ser los primeros en rastrear los indicios frescos de la actividad nocturna de los animales. Es posible encontrar huellas recientes de leones frente al campamento o señales de una manada de búfalos que ha pasado cerca.
Durante el safari matutino, se realiza una parada para tomar el té, y se regresa al campamento al final de la mañana. Allí se sirve un almuerzo o brunch, según la hora, seguido de tiempo libre para ducharse y disfrutar de una de las grandes tradiciones del safari: la siesta. Por la tarde, se reúnen para tomar el té y salir nuevamente, ya sea explorando una nueva zona o regresando a un punto de interés observado por la mañana.
Los días de traslado siguen un patrón diferente. El guía planifica cuidadosamente el recorrido, combinando su conocimiento sobre la fauna, la seguridad, el clima y las condiciones de las rutas. Los horarios de salida se comunican siempre con antelación